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miércoles, 22 de mayo de 2024

LA APARICIÒN DE LA VIRGEN DOLOROSA EN QUITO Y SU RELACIÓN CON LA MUERTE DE ELOY ALFARO.

 


Los alumnos internos del Colegio San Gabriel en 1906 eran sólo 36. Estaban entre 10 y 17 años. Durante la cena del 20 de abril de 1906, en la mesa más cercana al cuadro de la Virgen de los Dolores, colgada en la pared a 180 cms. del suelo, estaban tres niños de los que habían hecho recientemente la Primera Comunión. Uno de ellos, Carlos Herrmann hablaba con Jaime Chávez; mirando al cercano cuadro en la pared, notó que la Virgen movía los párpados, los abría y cerraba. Creyó que era una impresión suya, y asustado se cubrió los ojos con las manos. Luego dijo a Chávez: "Ve a la Virgen". Miró también éste, y vio el mismo prodigio. Ambos se arrodillaron entre la mesa y la banca, y rezaron… El hecho se fue corriendo entre los alumnos que reaccionan entre curiosos y devotos. Entre tanto avisan al P. Roesch y el H. Alberti que estaban en el mismo comedor.

¿Por qué, aquella manifestación prodigiosa de la Virgen de los Dolores, en su modesto cuadro, ante los internos del Colegio "San Gabriel"? El sentimiento unánime de todo el pueblo creyente, comenzando por los prelados, los sacerdotes, los religiosos, igual que los intelectuales y las gentes sencillas, todos veían que la Virgen Dolorosa quiso mostrar su preocupación, su dolor, por la campaña anticristiana y atea que se abatía entonces sobre la religiosidad del Ecuador; la compasión maternal que la Santísima Virgen quería llamar la atención y defender a los niños, víctimas de la lucha contra la fe. Toda la reflexión ulterior sobre ese prodigio, y sus consecuencias, señalaban que el milagro iba a ser una amorosa y maternal asistencia de la Virgen Dolorosa en favor de los niños en grave peligro.

La fe del Ecuador se iluminaba de nuevo y renacía el entusiasmo por mantener y defender la educación cristiana de la niñez y juventud. El Liberalismo anticlerical amainó velas. Las leyes y los gobiernos recuperaban el respeto a la Iglesia y su presencia en la vida del Ecuador. El sectarismo disminuía.

El amor y devoción a la Dolorosa no sólo se mantenía, sino que iba creciendo, y cada año, en la Novena a la Dolorosa, y el 20 de cada mes, estallaban la fe y el amor a la Virgen del Colegio. Desde aquel bendito 20 de Abril de 1906, la historia del Ecuador y de tantos corazones, se llenó de María. La espiritualidad de los jesuitas del Ecuador quedó impregnada por la devoción a la Madre Dolorosa, devoción que ha marcado también a los alumnos de nuestros Colegios y en general a los católicos del Ecuador.

En 1956 se celebraron las bodas de oro del Milagro. Por decreto pontificio de Pío XII, se concede la coronación anónica de la Dolorosa del Colegio. Más tarde Juan Pablo II la declara Patrona de la educación de la juventud. Hoy es la Patrona de la educación.

En el libro El milagro de la Dolorosa que escribió el padre Micó Buchón, monseñor Federico González Suárez dice: “Sin duda, la Virgen, en ese grupo de adolescentes, contemplaba a todos los niños y jóvenes del Ecuador y se compadecía de  ellos porque Dios les iba a ser quitado por medio de la educación laica”, en alusión al proceso que originó la revolución liberal de 1895, que estableció el laicismo en la educación.

El padre José Nevado, superior de la iglesia San José, dice que en  100 años después del milagro se han dado casos de liberación en la educación católica. “La idea es que los colegios fiscales reciban también clases de religión”.

Los acontecimientos transcurrieron dentro de un contexto, el de la Revolución Liberal de 1895, que propugnaba un hostil laicismo para la educación en los establecimientos de enseñanza fiscal.  En efecto, el 29 de mayo de 1897 se había promulgado la Ley de Instrucción Pública que declaraba laica, gratuita y obligatoria la enseñanza en todo el país. 

Una Asamblea Nacional expidió la Duodécima Constitución Política el 23 de diciembre de 1906 en la que se recogían los principios liberales que habían inspirado la promulgación de las leyes de educación, registro oficial, cementerios, confiscación de bienes eclesiásticos, matrimonio civil y divorcio expedidas en años anteriores. 

La Revolución liberal, también conocida como Guerra civil ecuatoriana fue un movimiento revolucionario en contra de los gobiernos de carácter conservador, e impulsado por varias facciones insurgentes lideradas por Eloy Alfaro. La revolución tiene come fecha inicial el5 de junio de 1895 luego de que en Guayaquil Alfaro fuera proclamado como Jefe Supremo. Posteriormente Alfaro fue nominado Presidente Constitucional del Ecuador.

Los inicios de la revolución toman lugar tras el ascenso al poder de Ignacio de Veintemilla y sus posteriores intenciones de declararse dictador, con lo cual varios sectores del país empezaron formar movimientos revolucionarios en contra del gobernante. Las tropas alfaristas, con apoyo conservador, vencieron, tras lo cual Veintimilla fue derrocado, sin embargo, los conservadores permanecieron en el poder hasta el estallido de la revolución liberal en 1895.

Tras la caída del presidente interino Vicente Lucio Salazar, en manos de los liberales, Eloy Alfaro tomó el mando de Ecuador y ordenó la creación de la Constitución de 1897, la cual lo declaró Presidente Constitucional. Fue sucedido por su propio coideario Leónidas Plaza Gutiérrez, aunque luego sus diferencias lo llevaron a conflictos entre ellos. Alfaro vuelve a la lucha armada en el gobierno de Lizardo García a quien derrotó, llegando nuevamente al poder y gobernando hasta 1911. Un año más tarde Alfaro fue capturado por tropas conservadoras, enviado a prisión a la capital Quito, desde donde fue extraido por un grupo de manifestantes presumiblemente conservadores, torturado y asesinado. Los liberales continuarían en el poder por varios años más.

La revolución es considerada uno de los episodios más importantes de la historia ecuatoriana, debido a su impacto en la política y en la sociedad. Entre los principales aspectos de esta revolución está la implantación del laicismo en el Ecuador, con lo cual la Iglesia y elEstado fueron formalmente separados. Otras áreas donde hubo cambios siginifications respecto del status-quo imperante desde la Colonia se enfocaron en permitir la libertad de culto, la confiscación de los bienes eclesiásticos, la abolición del catolicismo como religión estatal, la enseñanza laica y el divorcio.


Durante la segunda administración del general Alfaro, una nueva Asamblea Constituyente dictó la avanzada Constitución de 1906, en la que se consagró el verdadero espíritu de la revolución liberal: Separación absoluta del Estado y la Iglesia y supresión de la religión oficial. Libertad de enseñanza. Educación pública laica y gratuita, obligatoria en el nivel primario. Absoluta libertad de conciencia y amplias garantías individuales. Prohibición de ser electos legisladores los ministros de cualquier culto. Protección oficial a la raza india y acción tutelar del Estado "para impedir los abusos del concertaje".

Si alguna medida de la reforma liberal afectó profundamente a la Iglesia fue precisamente el establecimiento de la educación pública, laica y gratuita, que tocaba el punto más sensible de la ideología religiosa, cual es el del control de las mentes y los espíritus humanos a través de la educación.

Así pues, el "milagro" ocurrió después de la ley de la educación laica y antes de expedida la Constitución Liberal. 

En resumén, este supuesto milagro de la virgen Dolorosa se convirtió en fuente de motivación para la lucha en contra de la revolución liberal que termino con la vida del general Eloy Alfaro. 

En este sentido, la devoción a la Virgen Dolorosa se convirtió en una fuerte motivación espiritual, en una fuente emocional de pertenencia y afiliación a un colegio secundario jesuita y en un influjo político conservador, demócrata cristiano y hasta social cristiano. 

Para los creyentes, la Dolorosa lloró por la mala educación en el Ecuador. 

Se inventaron este milagro ante un contexto político bien claro. La Iglesia perdía terreno y para no perderlo, tuvieron que manipular a jóvenes y niños en una época donde la iglesia tenía mucho poder sobre todo en la mente y emociones de la gente sobre todo creyente. Época donde aquel que ponía en duda las estupideces de la Iglesia Católica era totalmente atacado, discriminado o satanizado.


domingo, 19 de mayo de 2024

LAS LLAMADAS "APARICIONES" DE LA VIRGEN MARIA

Las llamadas «apariciones» o «manifestaciones» de la Virgen María son fenómenos que suceden a lo largo de la historia de la Iglesia. La Iglesia católica ha reconocido muy pocas, y aún estas son consideradas «revelaciones privadas», dejando a los fieles en libertad de creer en ellas o no.

La Iglesia católica ha aprobado 25 de ellas como "de origen sobrenatural", 8 como "falsas" y 5 como "no aprobadas o de dudosa veracidad."

La tradición religiosa católica recoge como primera aparición mariana a la llamada Virgen del Pilar. Documentos del siglo xiii hacen mención a la antigua historia de la aparición de la Virgen María, estando ella viva en Jerusalén, al apóstol Santiago "el Mayor" cuando este predicaba en tierras españolas, concretamente en Zaragoza, junto al río Ebro, en torno al año 40 d. C. 

Luegosupuestamente se aparece la Virgen del Monte Carmelo manifestada a san Simón Stock. 

Aproximadamente en 1392 se aparece bajo la advocación de Virgen de la Candelaria a dos pastores aborígenes guanches en Tenerife (Canarias, España). 

En 1481, se aparece en la isla de Gran Canaria bajo la advocación del Pino. 

En el siglo xvi el 12 de diciembre de 1531 la aparición a san Juan Diego en México bajo el nombre de Guadalupe. 

En Guanare, Venezuela, el 8 de septiembre de 1652 se registra la aparición de la Virgen María al Cacique de los Cospes, el indio Coromoto y a su mujer, diciéndole en su propia lengua: «Vayan a casa de los blancos y pídanles que les echen el agua en la cabeza para poder ir al cielo». 

La llamada Virgen del Huerto se le apareció al joven Sebastián descalzo (en la mitad del siglo xviii). En el siglo xix aparece en La Salette a los pastores Melanie Calvat y Maximin Giraud (1846); en Lourdes (1858) a Santa Bernadette Soubirous; y en el siglo xx aparece en Fátima (1917) a los pastorcitos Lucía dos Santos, Francisco y Jacinta Marto.

Prácticamente cada santuario mariano tiene como origen una revelación o un fenómeno extraordinario vinculado a la Virgen María. La actitud de la Iglesia católica ante estos fenómenos ha variado según el caso, desde la aceptación, luego de un proceso de investigación y análisis intenso, hasta el rechazo. Muchas apariciones, especialmente sucedidas en el siglo xx, no cuentan aún con un dictamen formal. Benedicto XV fijó las normas a seguir para estudiar estos casos, en los que participa también la ciencia.

La praxis de los favorecidos con las mariofanías, incluidos fundadores de órdenes religiosas, ha sido el secretismo de las supuestas comunicaciones de María, por temor al malentendido y miedo a que la obra de fundación se viera perjudicada.

Quienes sustentan opiniones adversas a las mariofanías las asocian a movimientos marginales en la Iglesia, a expresiones excesivas de la piedad popular o incluso a alucinaciones colectivas. Desde fuera de la Iglesia, se las atribuye a veces a manipulaciones de la ignorancia popular por parte de los eclesiásticos o de los mismos gobiernos.

En la teología católica, se ha acentuado la consideración negativista de las manifestaciones, ya fueran epifanías, pero sobre todo las marianas, tendencia articulada ya desde el siglo xiv por Gerson. Se las considera como "revelaciones privadas", las cuales siempre han sido tratadas con sumo cuidado y reserva entre los formadores católicos, aduciendo testimonios como los siguientes:

Las revelaciones privadas no conciernen a la fe católica y no pertenecen al fundamento y principio de la doctrina eclesiástica, es decir, de la verdadera y auténtica teología, porque la fe no es una virtud privada, sino común - Melchor Cano, Opera de locis regis, libro 12

Se aduce también este párrafo de San Juan de la Cruz, que fue sacado de contexto a fin de extender el rechazo de las manfiestaciones en favor de una religiosidad común, esto es, sin mística. Esta cita debe ser entendida en el marco de la severa persecución sufrida por el santo, en el contexto de la represión de la mística popular propia del siglo xvi: …el alma pura, cauta y sencilla, y humilde, con tanta fuerza y cuidado ha de resistir las revelaciones y otras visiones, como las muy peligrosas tentaciones…
San Juan de la Cruz, Subida del Monte Carmelo, 2, c.27

Esto se debe a que, según la teología católica, la revelación de Dios ha quedado cerrada con la muerte del último de los apóstoles ("revelación pública"), por tanto una revelación posterior y privada, sea de Jesús, María o un ángel, no puede añadir nada a lo ya revelado, es el principio de la certidumbre de la revelación contra la incertidumbre relativa de las apariciones que suponen un componente personal en el o los videntes.

Ante todo, hay que destacar la inexistencia de regulación alguna acerca de este fenómeno, ni en el Código de Derecho Canónico ni en ningún otro instrumento. Sí contamos con el Observatorio de apariciones y fenómenos místicos vinculados a la figura de la Virgen María en el mundo, creado por la Pontificia Academia Mariana Internacional con el objetivo de analizar e interpretar los diversos casos de apariciones marianas que esperan un pronunciamiento de la autoridad eclesiástica sobre su autenticidad.

«Ningún mensaje de las llamadas apariciones privadas debe estar en contraste con la revelación contenida en la Biblia», explica Stefano Cecchin, presidente de la Pontificia Academia Mariana Internacional