miércoles, 11 de agosto de 2010

LAS NOCHES ROMANAS DE LOS CURAS GAYS


Las noches romanas de los curas gays’
Así se titula el reportaje de la revista Panorama, que revela la doble vida que llevan algunos sacerdotes en la capital italiana.

La Iglesia Católica enfrenta un nuevo escándalo sexual. Ahora resulta que varios curas romanos cambiaban su metódica vida religiosa que llevaban de día por fiestas nocturnas en bares gays, denunció la revista italiana Panorama, propiedad del presidente Silvio Berlusconi.
‘Las noches romanas de los curas gays’ se titula el reportaje en el que se revela la vida secreta de varios religiosos luego de unos 20 días de investigación, tiempo en el cual un periodista del citado medio se introdujo en el mundo de la noche gay de Roma con una cámara oculta y con la ayuda de un cómplice.

La Iglesia prohíbe que los gays sexualmente activos ingresen en los seminarios y en las órdenes religiosas. El reportaje cuenta la historia de tres sacerdotes: Paul, Carlo y Luca.

El periodista que hizo la investigación encontró a Paul, un cura francés de 35 años, en una fiesta de un bar gay muy popular en Roma, el pasado 2 de julio. Una vez fuera del local, el religioso invitó al cómplice del reportero a su casa, a lo que este accedió, y ya en el lugar, con una cámara oculta como testigo, el sacerdote se vistió con la sotana para mantener relaciones sexuales.

El reportaje también recoge el testimonio de Carlo, un cura importante de la estructura eclesiástica, quien afirmó que “el 98% de los sacerdotes que lo conocen saben que es gay”, pero que en la Iglesia hay una parte “intransigente” que trata de no ver la realidad y otra “evangélica” que reconoce y acepta la homosexualidad de los sacerdotes.

REACCIONES. El Vaticano guarda silencio respecto al caso, pero extraoficialmente afirma que el reportaje es amarillista. El director de Panorama, Giorgio Mulé, aclara que la intención del polémico trabajo periodístico fue demostrar que la doble vida de los curas “no es un comportamiento aislado”.

1 comentario:

Paco Guayasamin dijo...

Querido Francisco

IMPRESIONANTE LA HIPOCRESÍA DE LOS CURAS.

Si son gays pueden vivir su vida como su deseo les pida, pero no deben ser tan sinvergüenzas que condenen al infierno a los demás gays.
Entre ellos hay montón de gays.... pero tantoos que no se puede ponderar, parece que la represión en que han vivido les ha hecho encontrar más fácil tener sexo con hombres: niños, jóvenes o mayores.
Conozco un chico que se "especiliza" en joder con curas y lo ha hecho con numerosos.
Felicitaciones por hacernos conocer este reportaje

Julio Carpio